México busca llegar a un acuerdo con Estados Unidos sobre las tarifas al aranceles al acero y aluminio, que aumentaron del 25 al 50%, indicó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien mantiene las negociaciones con el gobierno de Donald Trump.
En entrevista para Radio Fórmula, el funcionario detalló las peticiones que hizo al secretario de Comercio de EUA, Howard Lutnick, en la reunión que sostuvieron el viernes pasado.
Ebrard expuso que puso sobre la mesa el superávit comercial que tiene Estados Unidos frente a México en las exportaciones de acero.
Ante ello, expuso la posibilidad de que el país pueda tener excepciones en los aranceles como en el caso de Reino Unido.
“Si Estados Unidos tiene superávit, pues no tiene sentido poner un arancel del 50% a México (…) Si tenemos con ustedes déficit y segundo, si ya hiciste una excepción, lo que planteamos es que también México tenga una excepción (…) Nosotros queremos el 0, es nuestro objetivo”, detalló el funcionario.
Ebrard adelantó que esta semana se llevará a cabo otra reunión entre representantes comerciales de México y EU, en la que se espera que se dé una respuesta a los planteamientos del gobierno mexicano.
El secretario consideró que se ha avanzado “en persuadir sobre cuáles son las las consecuencias que tiene (el arancel al acero y aluminio)”.
Por lo que consideró que “va a ser una decisión finalmente política, porque es una excepción”, en el caso de que EU decida excluir a México del pago de 50% de aranceles al acero y aluminio.
Sobre el impacto de los gravámenes en la caída de la exportación de vehículos mexicanos a EU, Ebrard atajó que esperaban mayores consecuencias.
“Esperábamos un impacto mayor por los aranceles (…) En el caso de México se llegó a un acuerdo para descontar partes hechas en Estados Unidos. Hay un régimen muy favorable para las autopartes mexicanas. Estamos en mejor condición que otros países (…) Habíamos estimado que pudiera tener un efecto incluso mayor al que estamos observando”, anotó.
Actualmente, los vehículos fabricados en México y exportados a Estados Unidos pagan un arancel promedio del 15 por ciento, una reducción frente al 25 por ciento impuesto inicialmente por Donald Trump, y una ventaja competitiva frente a otros países, señaló Ebrard previamente.
“Nos encantaría que fuera cero, pero por lo pronto tenemos una reducción importante”, reconoció.
