No siempre hay que buscar lejos lo que ya tenemos en la mesa. México es tierra de superalimentos: desde la chía hasta el amaranto, pasando por el cacao y el nopal. Estos productos, además de formar parte de nuestra cultura, hoy cobran relevancia por sus beneficios nutricionales comprobados.
La chía, por ejemplo, es una fuente rica en omega 3 y fibra que ayuda a regular el colesterol y la digestión; el amaranto, con su alto contenido de proteínas, se considera incluso mejor que algunos cereales procesados; el nopal regula los niveles de glucosa y aporta fibra soluble; mientras que el cacao en su forma natural está lleno de antioxidantes.
Nutriólogos recomiendan incorporarlos de forma sencilla: un licuado de avena con amaranto para iniciar el día, ensaladas frescas con tiras de nopal, agua de chía natural con limón, o snacks de cacao al 70 %. La clave no es solo consumirlos, sino hacerlo en recetas prácticas que se adapten a la vida diaria.
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KCQ
