La implementación del cobro obligatorio de brazaletes en la Reserva de la Biosfera de Ría Lagartos ha generado inconformidad entre empresarios y prestadores de servicios turísticos de la costa oriente de Yucatán, quienes advierten afectaciones directas a la actividad económica.
Representantes de paradores turísticos en Río Lagartos, San Felipe, Las Coloradas y El Cuyo señalaron que el esquema actual, impulsado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), representa un obstáculo para la operación, especialmente en temporadas de baja afluencia.
De acuerdo con los testimonios, la vigilancia para el cobro se intensifica en periodos vacacionales como Semana Santa, verano y diciembre, cuando se refuerzan los operativos para garantizar que cada visitante pague su acceso al área protegida.
El sistema establece tarifas de 65 pesos para turistas nacionales y 125 pesos para extranjeros, mediante el uso de brazaletes, requisito indispensable para ingresar a sitios como Las Coloradas y zonas naturales de El Cuyo.
Sin embargo, los afectados señalaron que el problema no solo radica en el costo, sino en la logística, ya que actualmente deben trasladarse hasta las oficinas de la Conanp, ubicadas a aproximadamente 1.5 kilómetros de los puertos, para adquirir los brazaletes, lo que complica la operación diaria.
Además, la instalación de filtros de revisión antes del ingreso a la reserva ha generado retrasos y molestias entre los visitantes, lo que, según los prestadores de servicios, impacta negativamente en la experiencia turística y en la llegada de visitantes.
Los inconformes advirtieron que, de mantenerse estas medidas durante todo el año, podría agravarse la situación económica del sector en la región.
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