Los apagones recurrentes en Yucatán dejaron de ser una molestia para convertirse en un problema económico grave, especialmente para pequeños comerciantes que dependen del suministro eléctrico para operar.
El presidente de la Canacope en la entidad, Luis Enrique Contreras Ramírez, alertó que las fallas eléctricas paralizan ventas y provocan pérdidas directas, sobre todo en negocios que manejan productos perecederos y no cuentan con plantas de energía o paneles solares.
El impacto es mayor en temporada de calor, cuando aumenta la demanda de productos refrigerados. Sin electricidad, muchos comerciantes pierden mercancía como lácteos y carnes, afectando su economía diaria.
El dirigente señaló que el problema también está ligado al crecimiento poblacional y la creciente demanda energética en Mérida, lo que ha rebasado la capacidad del sistema eléctrico actual.
Ante este panorama, hizo un llamado urgente a la Comisión Federal de Electricidad para realizar una inversión real en infraestructura y garantizar un servicio estable.
Advirtió que, de no atenderse la situación, las afectaciones podrían escalar a cierres de negocios, mientras que los comerciantes deberán buscar alternativas para enfrentar una problemática que, aseguró, ya se ha vuelto cotidiana.
TE PUEDE INTERESAR: Repatrian a yucateco fallecido en el extranjero tras 15 días de gestiones
FFO

