La compra de Paramount por parte de Warner Bros. Discovery, valuada en 110 mil millones de dólares, enfrenta un nuevo obstáculo. California y otros 11 estados de Estados Unidos presentaron una demanda para impedir que la operación se concrete.
Las autoridades consideran que, si ambas empresas se fusionan, la nueva compañía tendría demasiado poder dentro de la industria del entretenimiento, lo que podría afectar la competencia y reducir las opciones para consumidores, productores y salas de cine.
El fiscal general de California, Rob Bonta, señaló que el objetivo de la demanda es evitar que una sola empresa concentre una parte importante del mercado.
Según la demanda, la compañía resultante controlaría alrededor del 27 por ciento de la distribución de películas en los cines de Estados Unidos, además del 30 por ciento de las grandes producciones cinematográficas y 27 por ciento del mercado de televisión por cable.
La posible fusión también ha generado preocupación entre actores, guionistas y trabajadores de la industria, quienes temen que se eliminen empleos y disminuya la producción de películas. Los dueños de salas de cine también han manifestado su rechazo por el impacto que podría tener en la oferta de estrenos.
Por su parte, Paramount defiende la operación y asegura que la unión con Warner Bros. Discovery permitirá reducir gastos duplicados, fortalecer a la empresa y aumentar la producción hasta 30 películas al año, con el objetivo de competir de mejor manera contra plataformas como Netflix y Disney.
Aunque el Departamento de Justicia de Estados Unidos ya autorizó la compra al considerar que no viola las leyes de competencia, ahora será un tribunal el que decida si la operación puede continuar o si debe detenerse por la demanda presentada por los estados.
JCSC
