La economía de Japón registró un crecimiento de 0.3% durante el segundo trimestre del año, de acuerdo con cifras preliminares divulgadas por el gobierno japonés.
El resultado quedó por debajo de la expectativa del mercado, que anticipaba un avance de 0.5%, según un sondeo de Bloomberg. Además, representa una desaceleración frente al primer trimestre, cuando la economía japonesa creció también 0.5%.
Analistas habían señalado que el aumento de los salarios reales y la reducción de impuestos al combustible podían favorecer el consumo de los hogares, uno de los principales motores de la actividad económica.
Pese al menor ritmo de expansión, el crecimiento podría reforzar las expectativas de que el Banco de Japón avance hacia un nuevo aumento de las tasas de interés, especialmente si persisten las presiones inflacionarias.
Una eventual subida de tasas también podría influir en el comportamiento del yen, que ha mostrado debilidad a pesar de las acciones recientes de Estados Unidos y Japón para respaldar a la moneda japonesa en el mercado cambiario.
En este escenario, la evolución de la inflación, el consumo interno y el tipo de cambio será determinante para las próximas decisiones de política monetaria del Banco de Japón.
