El Ayuntamiento de Benito Juárez inició la primera etapa del programa para retirar embarcaciones abandonadas de la Laguna Nichupté, muchas de ellas deterioradas, parcialmente hundidas o convertidas en restos tras años de permanecer sin uso dentro del sistema lagunar. La estrategia busca recuperar espacios ocupados de manera irregular y contribuir a la protección del ecosistema.
El secretario general del Ayuntamiento, Pablo Gutiérrez Fernández, acompañado por el director general de Ecología, Fernando Haro, supervisó las condiciones de las embarcaciones y explicó que, en esta fase, serán retiradas aquellas ubicadas en las orillas de la laguna que aún pueden ser extraídas mediante arrastre. Posteriormente, serán trasladadas y resguardadas en tierra.
Las autoridades aclararon que el retiro de las embarcaciones no implica la pérdida automática de los derechos de propiedad. Quienes acrediten legalmente la posesión de alguna unidad deberán realizar el procedimiento correspondiente ante la Capitanía de Puerto de la Secretaría de Marina.
El operativo se desarrolla de manera coordinada entre el Ayuntamiento de Benito Juárez, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la Capitanía de Puerto de la Secretaría de Marina y los Asociados Náuticos de Quintana Roo, con el propósito de ordenar el sistema lagunar sin afectar los derechos de los propietarios.
Las autoridades informaron que el programa avanzará por etapas, ya que también existen embarcaciones parcialmente hundidas o ubicadas entre manglares y zonas de difícil acceso, cuya extracción requerirá plataformas y equipo especializado para evitar daños al entorno natural.
Además del ordenamiento náutico, el proyecto busca reducir el impacto ambiental provocado por las estructuras abandonadas dentro de la Laguna Nichupté, un Área de Protección de Flora y Fauna que alberga importantes ecosistemas de manglar y diversas especies de flora y fauna.
JCSC
