Diversos colectivos antirracistas salieron este sábado a las calles de varias ciudades españolas para exigir respeto a los derechos humanos de las personas migrantes en Ceuta y denunciar lo que consideran actos de represión y violencia ocurridos tras la entrada masiva de personas a la ciudad autónoma entre el 30 y 31 de julio.
En Madrid, alrededor de 500 personas, de acuerdo con cifras de la Delegación del Gobierno, participaron en una concentración convocada por la Articulación Antirracista de Madrid y otras organizaciones sociales en la Puerta del Sol.
Bajo el lema “Ni instrumentalización ni represión. Basta de violencia racista y colonial”, los manifestantes reclamaron una investigación internacional independiente e imparcial sobre las presuntas violaciones de derechos humanos ocurridas en Ceuta y Melilla, tanto por parte española como marroquí.
Los colectivos sostienen que los acontecimientos de finales de julio no constituyen un hecho aislado, sino que forman parte de una historia marcada por la violencia y las políticas de control fronterizo.
Durante la protesta madrileña también se habilitó un espacio de memoria con flores para recordar a las personas fallecidas durante esos días en Ceuta, así como a menores y personas LGTBIQ+ que, según los convocantes, han sido víctimas del racismo y la xenofobia.

Protestas también en Pamplona y Palma
En Pamplona, la Plataforma Antirracista realizó una concentración en la Plaza de Merindades para denunciar lo que calificó como “necropolítica migratoria” en las fronteras y exigir a la Unión Europea que termine con las políticas de externalización y con el financiamiento del control migratorio en terceros países.
Los participantes portaron una pancarta con el mensaje “Europa culpable. Stop genocidio. Ceuta. No es seguridad, es racismo”, además de carteles con consignas como “La única invasión es el odio”.
Durante el acto se leyó un comunicado en el que la organización cuestionó que las personas migrantes sean presentadas como el origen del problema y sostuvo que las dificultades derivan de las políticas fronterizas, las desigualdades y otras condiciones estructurales.
En Palma de Mallorca, la Asamblea Antirracista de Mallorca también convocó una movilización en la Plaza de las Columnas bajo el lema “Ceuta, derechos sin fronteras, comunidades sin racismo. Protección y dignidad para todas las personas”.
El colectivo denunció presuntas vulneraciones de derechos, racismo y violencia en las fronteras a raíz de los acontecimientos registrados desde el 30 de julio. También cuestionó el uso del término “crisis migratoria”, al considerar que coloca el foco en quienes migran y no en las políticas fronterizas, las desigualdades y las circunstancias que llevan a estas personas a abandonar sus lugares de origen.
Las distintas concentraciones tuvieron además un componente de memoria para recordar a quienes han perdido la vida durante los cruces y en las fronteras.
JCSC
