La contaminación del río Tijuana, provocada por descargas de aguas residuales y acumulación de basura, se ha convertido en una preocupación ambiental compartida entre México y Estados Unidos. Ante esta situación, organizaciones civiles buscan que el saneamiento de la cuenca sea considerado durante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Fay Crevoshay, directora de Comunicación y Políticas Públicas de Costa Salvaje, señaló que el problema requiere acciones coordinadas entre autoridades, empresas y organizaciones de ambos países. Advirtió que las lluvias intensas podrían arrastrar grandes cantidades de residuos acumulados en Tijuana, cruzar la frontera y alcanzar el océano Pacífico, por lo que consideró urgente reforzar las medidas preventivas.

Exigen compromisos ambientales
La organización San Diego Coastkeeper presentó una petición ante la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) para cuestionar la aplicación de las leyes ambientales mexicanas relacionadas con el manejo de aguas residuales. A esta iniciativa se sumaron Pronatura Noroeste, Wildcoast y Sierra Club, que solicitan incorporar compromisos ambientales exigibles en la revisión del acuerdo comercial.
Por su parte, la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) informó que, como parte de los trabajos preventivos ante posibles lluvias intensas, se han retirado 4 mil metros cúbicos de azolve y limpiado varios kilómetros de la canalización del río.
La titular del organismo, Mónica Vega Aguirre, explicó que existe una mesa de coordinación entre los tres órdenes de Gobierno, mientras la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, realiza gestiones ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para fortalecer la limpieza de la infraestructura hidráulica.
JCSC
