El Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional mantienen activo el Plan DN-III-E con 760 elementos en Guerrero, principalmente en Acapulco, para auxiliar a la población y atender los daños ocasionados por Simon.
Las comandancias de la IX Región Militar y la 27 Zona Militar informaron que el personal trabaja en coordinación con autoridades federales, estatales, municipales y de Protección Civil para despejar caminos, limpiar viviendas y escuelas, revisar refugios temporales e identificar zonas susceptibles a inundaciones y deslaves.

Con maquinaria pesada se han retirado lodo y escombros de decenas de kilómetros de caminos, con el propósito de recuperar la comunicación entre localidades y facilitar la movilidad de habitantes y las actividades económicas y turísticas.
Las tropas también realizan recorridos conjuntos por áreas de riesgo para verificar las condiciones de los albergues. En comunidades vulnerables se difunden, mediante perifoneo, recomendaciones de autoprotección, rutas de evacuación y ubicación de refugios.
Para atender emergencias médicas, se dispone de tres helicópteros de la Fuerza Aérea Mexicana que pueden utilizarse como ambulancias y realizar evacuaciones. El operativo cuenta además con equipos de salud del Hospital Militar de Zona de Acapulco.
Como respaldo, en el Valle de México permanecen en alerta mil 415 integrantes de la Fuerza de Apoyo para Casos de Desastre, preparados para trasladarse a las regiones que requieran ayuda ante fenómenos hidrometeorológicos.
Esta reserva dispone de cinco aeronaves de ala fija: dos Boeing 737/800, un Hércules C-130, un Casa C-295 y un Spartan C-27J. A ellas se suman cuatro helicópteros: dos MI-17, un Bell-412 y un MD-530F.
El componente terrestre incluye un agrupamiento de ingenieros con nueve unidades de maquinaria pesada, cinco células de sanidad, cinco de intendencia y cinco de transmisiones. También cuenta con seis binomios canófilos, una cocina móvil, una planta potabilizadora, una torre de iluminación y dos camiones de volteo.
Para cubrir necesidades de alimentación y agua, la fuerza tiene disponibles 11 mil 465 despensas, 13 mil 890 canastas alimentarias y un millón 959 mil 683 litros de agua embotellada.
En caso de daños graves, se cuenta con 15 mil 448 paquetes de enseres domésticos, cada uno integrado por estufa, colchón, refrigerador, ventilador, licuadora y un juego de batería de cocina.
La Fuerza de Apoyo para Casos de Desastre puede reforzar a las unidades que ya aplican el Plan DN-III-E cuando las necesidades de una emergencia superen los recursos locales.
Las autoridades militares exhortaron a la población a seguir los avisos oficiales, atender las recomendaciones de Protección Civil y reportar cualquier situación de emergencia.
Graciela Bravata
