Groenlandia y la Antártida pierden millones de toneladas de hielo
El aumento del nivel del mar es una de las consecuencias más visibles del calentamiento global. Un estudio del proyecto científico IMBIE, impulsado por la NASA y la Agencia Espacial Europea, reveló que el derretimiento de las grandes capas de hielo de Groenlandia y la Antártida contribuyó a elevar los océanos aproximadamente 3.14 centímetros entre 1979 y 2023.
La investigación, publicada en la revista Scientific Data, estima que ambas regiones perdieron alrededor de 11.3 billones de toneladas de hielo durante ese periodo. A diferencia del hielo que flota en el océano Ártico, estas masas se encuentran sobre tierra firme, por lo que su derretimiento incorpora agua adicional al mar.
¿Qué está pasando con el hielo del Ártico?
Otra investigación encabezada por científicos de la NASA encontró cambios importantes en la temporada de deshielo del Ártico. Entre 1979 y 2010, el periodo de derretimiento se prolongó considerablemente, principalmente porque la congelación del océano comenzó cada vez más tarde durante el otoño.
Aunque desde 2010 la duración de esta temporada presenta mayores variaciones y no muestra un crecimiento sostenido, esto no significa que el hielo se esté recuperando. Los investigadores advierten que la región continúa calentándose aproximadamente cuatro veces más rápido que el promedio mundial, mientras su cobertura helada se vuelve más delgada y vulnerable.
El calentamiento también amenaza a los glaciares
Las consecuencias del aumento de las temperaturas no se limitan a los polos. Un análisis de World Weather Attribution relacionó el calentamiento prolongado y otros factores geológicos con el colapso de hielo y rocas ocurrido en agosto en la montaña Langtang Lirung, en Nepal.
El estudio señala que el retroceso de los glaciares puede debilitar la estabilidad de las montañas, mientras los cambios entre congelación y deshielo favorecen fracturas en las rocas. En este caso, los investigadores también identificaron la posible influencia de un terremoto ocurrido en 2015 y de condiciones meteorológicas extremas.
Un problema que seguirá creciendo
Las investigaciones coinciden en que el calentamiento global está modificando tanto los océanos como las regiones montañosas. La ONU ha advertido que incluso los escenarios más optimistas contemplan un aumento de la temperatura mundial de alrededor de 1.8 grados respecto de los niveles preindustriales.
Ante este panorama, los especialistas destacan la importancia de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mantener la vigilancia científica de los glaciares y las capas de hielo, cuyos cambios pueden tener consecuencias durante las próximas décadas.
