La situación de la infancia en la Franja de Gaza continúa siendo crítica. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) denunció este viernes 16 de octubre que más de 340 niños han muerto desde el anuncio del alto el fuego, ocurrido hace poco más de un año, lo que refleja la persistencia de la violencia y los riesgos para la población civil.
El organismo internacional también informó que aproximadamente 800 mil menores siguen desplazados dentro del territorio palestino. Muchos permanecen en campamentos improvisados, tiendas de campaña o construcciones afectadas por los bombardeos, sin contar con condiciones adecuadas de seguridad y protección.
La prolongada crisis humanitaria ha dejado a numerosas familias en una situación de vulnerabilidad, especialmente a los niños que han perdido sus viviendas o que continúan expuestos a episodios de violencia. Las condiciones de desplazamiento dificultan su recuperación y el acceso a un entorno estable.
Unicef advirtió que la existencia de un acuerdo de alto el fuego no ha significado el fin de los peligros para la población infantil. Las cifras difundidas por la organización evidencian la necesidad de fortalecer las medidas de protección y garantizar que los menores no continúen siendo víctimas del conflicto.
Ante este escenario, el organismo reiteró la importancia de mantener la atención internacional sobre Gaza y de asegurar condiciones que permitan proteger a las familias desplazadas, particularmente a los niños y adolescentes afectados por la guerra.
JCSC
