Una propiedad que durante décadas estuvo vinculada con los excesos del poder tendrá un nuevo destino educativo. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la antigua mansión de Arturo “El Negro” Durazo, conocida como Casa Tlalpan, será transformada en una sede de la Universidad Nacional Rosario Castellanos y un plantel del Bachillerato Nacional, con una inversión conjunta estimada en 150 millones de pesos.
El inmueble se encuentra en San Andrés Totoltepec, alcaldía Tlalpan, en el kilómetro 23.5 de la carretera libre a Cuernavaca, y cuenta con una extensión superior a seis hectáreas. Durante la conferencia matutina de este viernes 16 de octubre, la mandataria explicó que el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (INDEP) intervino en la regularización jurídica del predio para permitir su aprovechamiento con fines educativos.

La rectora de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, Alma Xóchitl Herrera Márquez, informó que la nueva sede comenzará actividades en 2027 y ofrecerá cinco licenciaturas: Psicología, Derecho y Criminología, Administración y Comercio, Turismo, así como Economía y Desarrollo Sostenible. El proyecto también contempla espacios deportivos, gimnasio al aire libre, auditorio, foro y jardín de lectura para la comunidad estudiantil.
Por su parte, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, detalló que la preparatoria tendrá capacidad para mil 200 alumnos y estará orientada a las artes plásticas, visuales, escénicas y musicales. Su infraestructura incluirá aulas, talleres, laboratorio de cómputo y una cancha multifuncional. Para este plantel se contempla una inversión cercana a los 100 millones de pesos, mientras que la licitación de las obras está prevista para noviembre.
La transformación de Casa Tlalpan busca ampliar el acceso a la educación pública en el sur de la capital. Mientras se habilitan las instalaciones definitivas, 75 estudiantes de la primera generación del bachillerato ya reciben clases en una sede provisional proporcionada por la alcaldía. Sheinbaum destacó que el proyecto permitirá convertir un inmueble históricamente asociado con la corrupción en un espacio destinado a la formación de nuevas generaciones.
