El gobierno de Francia anunció este lunes 19 de octubre la implementación de toques de queda en determinadas zonas del país, luego de una jornada de protestas que derivó en disturbios, saqueos y daños a establecimientos comerciales durante el fin de semana. Las autoridades todavía no han precisado cuáles serán los territorios donde se aplicarán las restricciones.

El primer ministro, Sébastien Lecornu, explicó que la medida busca contener los episodios de violencia sin recurrir, por el momento, a una declaración de estado de emergencia. Los incidentes ocurrieron en el contexto de las manifestaciones del 17 de octubre, convocadas para expresar el descontento por el encarecimiento de la vida y las condiciones de los servicios públicos de educación y salud.
Ante las afectaciones económicas, el gobierno también anunció un mecanismo de desempleo parcial con cobertura estatal del 100%, destinado a proteger los ingresos de los trabajadores de aproximadamente tres mil comercios perjudicados. El programa comenzará a aplicarse este martes, aunque las autoridades no han detallado su costo.
Según cifras del Ministerio de Justicia, hasta las 08:00 horas del lunes permanecían bajo custodia policial 2 mil 331 personas, de las cuales el 70% eran mayores de edad. La Fiscalía solicitó prisión preventiva en más del 80% de los casos, mientras que en la región de París unos 200 investigadores trabajan en la identificación de presuntos saqueadores mediante grabaciones de videovigilancia.
Lecornu acusó a sectores de la ultraizquierda de intentar generar inestabilidad política de cara a las próximas elecciones presidenciales, señalamientos que atribuyó a información de los servicios de inteligencia. El primer ministro respaldó la actuación policial, anunció una respuesta judicial contra los responsables de los saqueos y dejó abierta la posibilidad de adoptar medidas más severas si continúan los disturbios.
JCSC

