Trabajadores del Poder Judicial de la Federación (PJF) iniciaron este viernes 6 de noviembre un paro de labores en distintas regiones del país, en rechazo al nuevo esquema de evaluación de desempeño publicado en el Diario Oficial de la Federación. La movilización, que comenzó en al menos 10 estados y se extendió a más de 16 entidades, provocó el cierre de juzgados y otras instalaciones judiciales.
Entre las entidades donde se reportaron protestas se encuentran Ciudad de México, Morelos, Nuevo León, Veracruz, Guanajuato, Michoacán, Puebla, Chiapas, Estado de México y Nayarit. En la capital del país, empleados colocaron cadenas y candados en instalaciones de San Lázaro, mientras que en Morelos más de mil trabajadores suspendieron actividades desde el jueves como parte de las manifestaciones.
La inconformidad se concentra en los criterios establecidos para evaluar al personal judicial, debido a que el examen de conocimientos representa únicamente el 40 por ciento de la calificación total. El porcentaje restante considera valoraciones de superiores, compañeros y otros indicadores de desempeño, situación que los trabajadores consideran susceptible de afectar su estabilidad laboral. Los manifestantes aclararon que no rechazan las evaluaciones, sino que solicitan mecanismos objetivos y oportunidades de capacitación.
El Órgano de Administración Judicial señaló que la evaluación de 2026 tendrá carácter diagnóstico y no implicará consecuencias individuales inmediatas sobre la permanencia del personal. Los exámenes están programados para diciembre y contemplan a secretarios, actuarios y oficiales judiciales. Mientras tanto, los representantes sindicales buscan que se revisen los criterios del procedimiento y se establezcan garantías para proteger los derechos laborales.
JCSC
