El activista Juan Pablo Diego Alonzo Estrada, vocero del colectivo Frente Teocaltiche por Nuestra Gente, fue asesinado a disparos en el interior de su domicilio, ubicado en en esa cabecera municipal que se localiza entre los límites de Jalisco con Aguascalientes y Zacatecas, región donde se ha reforzado la presencia policial tanto estatal como federal desde hace semanas pero no ha logrado ser pacificada.
En el ataque resultó lesionada en una pierna la hermana del luchador social, Hilaria Alonzo Estrada, quien declaró que fueron dos hombres jóvenes los que ingresaron a la casa y de manera directa agredieron a su familiar que se encontraba en el patio; luego se dirigieron hacia ella.
Los sujetos armados huyeron y no se ha reportado ninguna detención, a pesar del operativo de vigilancia permanente que desplegaron elementos del Ejército, la Guardia Nacional y policía estatal desde febrero pasado, luego de la desaparición de ocho policías municipales (cuatro aparecieron muertos), el hallazgo constante de fosas y cadáveres así como enfrentamientos entre grupos criminales.
Según reportes de diarios de la región Altos de Jalisco, Juan Pablo, de 45 años, fue herido por disparos calibre 9 milímetros en el pecho, la cara y una pierna.
La agrupación Frente Teocaltiche por Nuestra Gente emitió un comunicado en el que condenó el crimen, una muestra de como el “cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se apodera a pasos agigantados de Teocaltiche y Villa Hidalgo”.
Señaló que en las últimas horas se perpetraron cinco homicidios en Teocaltiche, incluido el de una joven que atendía una papelería -la Fiscalía de Jalisco no ha informado del crimen-, lo que hace que el ambiente en el pueblo sea de tensión y miedo permanente.
Agregó que Juan Pablo había viajado recientemente a la Ciudad de México para solicitar apoyo a la Secretaría de Gobernación por el aumento de la inseguridad en Teocaltiche, lo cual provocó que recibiera amenazas presumiblemente del CJNG.