La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) reiteró que la captura, transporte, venta o posesión ilegal de iguanas y otras especies de fauna silvestre puede ser castigada con multas superiores a los 700 mil pesos y penas de hasta nueve años de prisión, de acuerdo con la legislación ambiental vigente.
La dependencia explicó que muchas de las iguanas comercializadas como mascotas están protegidas por la Ley General de Vida Silvestre, por lo que capturarlas en su hábitat, adquirirlas sin la documentación correspondiente o mantenerlas sin acreditar su procedencia legal constituye un delito ambiental.
Profepa destacó que el tráfico ilegal de especies representa una de las principales amenazas para la biodiversidad del país, por lo que intensificó su campaña para desalentar la compra y venta de animales silvestres.


Además de las iguanas, la autoridad recordó que loros, pericos y guacamayas nativas tampoco deben adquirirse si no cuentan con los permisos y documentos que acrediten su origen legal.
En caso de poseer un ejemplar cuya situación legal sea incierta, la recomendación es acudir a la Profepa o a una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) para verificar su registro y determinar el procedimiento correspondiente.
La dependencia exhortó a la población a no comprar fauna silvestre en mercados, redes sociales o con vendedores informales, ya que esta práctica contribuye al tráfico ilegal y pone en riesgo la conservación de diversas especies.
JCSC