Padres de familia de alumnos de nuevo ingreso de la Escuela Normal Rural Mactumactzá, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, exigieron a las autoridades realizar una inspección urgente al plantel ante las denuncias de presuntos actos de violencia durante el proceso de inducción para el ciclo escolar 2026-2027.
Los inconformes solicitaron la intervención de la Fiscalía General del Estado (FGE), la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) y las corporaciones de seguridad para verificar las condiciones en las que permanecen los estudiantes al interior de la institución.
De acuerdo con José Núñez Díaz, padre de familia, alrededor de 70 alumnos ya abandonaron la escuela tras denunciar presuntos maltratos cometidos por estudiantes de semestres superiores. Afirmó que lo que fue presentado como un proceso de integración terminó convirtiéndose en prácticas que ponen en riesgo la integridad física y emocional de los jóvenes.

Entre las acusaciones se encuentran restricciones para acudir al baño, falta de agua, jornadas prolongadas bajo altas temperaturas, actividades físicas extremas, amenazas y la presunta incomunicación de los estudiantes mediante el retiro de sus teléfonos celulares.
Los padres también señalaron que algunos alumnos habrían requerido atención médica e incluso hospitalización como consecuencia de estas prácticas, por lo que pidieron garantizar una educación libre de violencia y revisar el funcionamiento del sistema de internado.
Asimismo, recordaron que en 2018 un estudiante perdió la vida durante el proceso de inducción en la misma institución, caso que derivó en la detención del entonces director del plantel, por lo que consideran necesario evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.
Finalmente, hicieron un llamado al Gobierno de Chiapas para que los jóvenes que decidieron abandonar la Normal Rural puedan ser reubicados en otras instituciones de educación superior y no vean afectada su formación académica.
JCSC
