Un bebé de 38 semanas de gestación nació con un brazo morado e hinchado debido a una complicación poco frecuente conocida como secuencia de bandas amnióticas.
La condición ocurre cuando bandas de tejido provenientes del saco amniótico se adhieren o se enrollan alrededor de alguna parte del cuerpo del feto. Al ejercer presión sobre una extremidad, pueden dificultar o incluso interrumpir la circulación sanguínea.
En los casos más severos, la compresión puede provocar daños importantes en los tejidos y llegar a ocasionar la pérdida de dedos o partes de una extremidad antes del nacimiento.
¿Cómo puede ocurrir?
El saco amniótico forma parte del entorno que protege al bebé durante el embarazo. Sin embargo, cuando se rompe parcialmente y se forman bandas fibrosas, estas pueden quedar en contacto con el feto y rodear determinadas zonas de su cuerpo.
El riesgo depende de la ubicación y la intensidad de la compresión. Una banda alrededor de un brazo, por ejemplo, puede provocar hinchazón y cambios de coloración debido a la alteración del flujo sanguíneo.
La secuencia de bandas amnióticas puede detectarse mediante estudios de imagen, principalmente ecografías, aunque su identificación depende de las características y ubicación de las bandas.
En determinados casos graves y seleccionados, existen procedimientos de cirugía fetal que buscan liberar la extremidad afectada antes del nacimiento. Estas intervenciones requieren equipos especializados y no son necesarias ni posibles en todos los embarazos.
Por eso, el seguimiento prenatal y las evaluaciones mediante ultrasonido son fundamentales cuando existe sospecha de esta complicación.
Una condición que puede comenzar con una pequeña banda de tejido dentro del útero puede terminar teniendo consecuencias importantes para el desarrollo de una extremidad, incluso antes de que el bebé llegue al mundo.
TE PUEDE INTERESAR: Fátima Bosch denuncia a su agresor Nawat ante la FGR
FFO
