Las calles de Bruselas, Bélgica, se llenaron de manifestantes este domingo durante una movilización que reunió a aproximadamente 45 mil personas, según cifras policiales, para exigir medidas más contundentes frente al calentamiento global.
La marcha avanzó hasta la sede de la Unión Europea, donde los participantes reclamaron mayor compromiso de los gobiernos ante los efectos cada vez más visibles del cambio climático. La protesta ocurre a pocas semanas de la COP31, que reunirá a representantes de casi 200 países en Antalya, Turquía.
Olas de calor aumentan la preocupación en Europa
La movilización se desarrolló después de un verano marcado por temperaturas extremas en distintos países europeos, donde sucesivas olas de calor estuvieron asociadas con una sobremortalidad superior a 30 mil personas.
Entre los asistentes, el economista Etienne de Callatay señaló que la preocupación ambiental va más allá de quienes participaron en la marcha y pidió a los responsables políticos adoptar decisiones firmes, pese a sus posibles consecuencias electorales.
Otros manifestantes acudieron acompañados de sus familias para exigir que las autoridades escuchen especialmente a los jóvenes y a las poblaciones más vulnerables ante los efectos de la crisis climática.
¿Qué se espera de la COP31?
La próxima conferencia de Naciones Unidas se celebrará en un contexto de expectativas limitadas sobre la posibilidad de alcanzar nuevos acuerdos internacionales de gran alcance.
Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, se ha distanciado de las iniciativas climáticas, mientras que varios gobiernos europeos han reducido el alcance de algunas medidas ambientales.
Aunque la Unión Europea sostiene que continúa como referente internacional en la lucha contra el cambio climático y como uno de los principales financiadores de estas acciones, también ha flexibilizado parte de su legislación para favorecer la competitividad económica.
Entre las decisiones recientes destaca la propuesta de la Comisión Europea de aplazar de 2027 a 2028 la aplicación de una normativa contra las emisiones de metano, uno de los gases que contribuyen al calentamiento global.
La manifestación en Bruselas busca mantener la presión ciudadana antes de la COP31 y recordar a los gobiernos la necesidad de traducir los compromisos ambientales en acciones concretas.
