El Gobierno de México confirmó este lunes 2 de noviembre la muerte de un ciudadano mexicano entre las 69 víctimas del choque de trenes ocurrido el pasado 28 de octubre en Urda, provincia de Toledo, España. Mediante un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) lamentó el fallecimiento y señaló que personal consular mantiene acompañamiento permanente a los familiares que viajaron al país europeo, con el objetivo de facilitar los procedimientos necesarios para la repatriación de los restos.
El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real informó que, hasta el domingo, se había logrado identificar a 66 de las 69 personas fallecidas. Entre las víctimas reconocidas se encuentran cuatro ciudadanos estadounidenses y personas originarias de Argentina, Canadá, República Checa, Francia, Japón, México, Portugal y Túnez. Según el Centro Integrado de Datos, 53 identificaciones se realizaron mediante huellas dactilares y las restantes a través de pruebas de ADN. Las autoridades mantienen activas tres denuncias por desaparición, correspondientes a dos australianos y un japonés, mientras continúan los procedimientos de identificación.

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El accidente también dejó decenas de lesionados, de los cuales 29 permanecen hospitalizados en cuatro centros médicos de Castilla-La Mancha, incluidos nueve pacientes que reciben atención en unidades de cuidados intensivos. La tragedia ocurrió cuando un tren de alta velocidad de la empresa pública Renfe impactó por detrás a un convoy de la compañía privada Iryo, ocasionando que varios vagones descarrilaran y algunos cayeran por un terraplén. El siniestro representa el segundo accidente ferroviario mortal de gran magnitud registrado en España durante 2026, después del ocurrido en enero en Adamuz, Córdoba, donde fallecieron 46 personas.
Las primeras investigaciones señalan como posible causa un error humano relacionado con el funcionamiento del sistema de seguridad ferroviaria. De acuerdo con los reportes, antes de la colisión se registró una falla en el sistema digital de control, situación que requería reducir la velocidad de los trenes y aplicar procedimientos manuales de circulación. Sin embargo, las unidades habrían continuado su recorrido a velocidades superiores a los 200 kilómetros por hora. Los investigadores buscan esclarecer por qué no se aplicaron las restricciones correspondientes y determinar las responsabilidades. Mientras tanto, la Cancillería mexicana agradeció a las autoridades españolas por el apoyo brindado durante la búsqueda e identificación de la víctima nacional.
JCSC
