Campesinos de cuatro ejidos ubicados en la zona limítrofe entre Chiapas y Oaxaca denunciaron haber recibido un ultimátum por parte de comuneros de San Antonio y San Miguel Chimalapa, quienes les otorgaron un plazo de 30 días para decidir si se incorporan al régimen de bienes comunales o abandonan las tierras que actualmente cultivan.
La advertencia fue dada a conocer durante una reunión celebrada en el ejido Gustavo Díaz Ordaz, en la que participaron representantes de los ejidos Flor de Chiapas, Ramón E. Balboa, Rodulfo Figueroa y de la comunidad anfitriona.
De acuerdo con los campesinos, durante el encuentro los comuneros entregaron una minuta en la que también establecen que, mientras transcurre el plazo fijado, deberán suspender las actividades agrícolas en las parcelas involucradas en el conflicto territorial.

Los productores manifestaron su preocupación al considerar que se encuentran en una situación de incertidumbre jurídica y acusaron falta de intervención por parte de las autoridades de Chiapas y Oaxaca para atender el diferendo agrario que desde hace años enfrenta a ambas comunidades.
Ante este escenario, los comisariados ejidales informaron que sostendrán una reunión en los próximos días para definir una postura conjunta y analizar las acciones legales y administrativas que emprenderán.
Asimismo, anunciaron que solicitarán la intervención de la Secretaría General de Gobierno de Chiapas para instalar una mesa de diálogo con autoridades de ambas entidades y buscar una solución que evite un mayor escalamiento del conflicto.
Los campesinos también hicieron un llamado a los gobiernos estatal y federal para garantizar certeza jurídica sobre las tierras y proteger el sustento de las familias que dependen de la actividad agrícola en la región.
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JCSC
