El temor por nuevos episodios de violencia mantiene en alerta a 65 indígenas tzotziles de la comunidad Fracción Tzanembolom, en el municipio de Chenalhó, Chiapas, quienes solicitaron la intervención urgente de las autoridades ante presuntas amenazas de un grupo armado.
Las cinco familias afectadas denunciaron que, pese a haber solicitado anteriormente el apoyo de los gobiernos municipal, estatal y federal, no han recibido una respuesta institucional, mientras las intimidaciones contra quienes hicieron pública la situación se han intensificado.
De acuerdo con un comunicado de los habitantes, recientemente se registraron detonaciones de armas de fuego a aproximadamente 30 y 40 metros de sus viviendas, hechos que consideran una amenaza directa contra su integridad y la seguridad de sus familiares.

Exigen protección para evitar nuevos hechos de violencia
Ante el riesgo que aseguran enfrentar, las familias solicitaron la presencia inmediata de fuerzas de seguridad federales y estatales, así como vigilancia en los alrededores de sus hogares para proteger especialmente a niñas, niños y mujeres.
También exigieron una investigación sobre las amenazas y las detonaciones denunciadas, además de sanciones contra quienes resulten responsables.
Los habitantes advirtieron que responsabilizan a los tres niveles de gobierno de cualquier agresión que pudiera ocurrir, al considerar que actualmente se encuentran en una situación de indefensión.
Más de 260 personas continúan desplazadas
La preocupación de las familias se relaciona con antecedentes de violencia en la misma comunidad. Según los denunciantes, hace más de dos años, 267 habitantes pertenecientes a 61 familias fueron desplazados de Tzanembolom por acciones atribuidas al mismo grupo armado.
Desde entonces, las personas afectadas permanecen refugiadas en la cabecera municipal de Chenalhó, sin que hayan podido regresar a sus viviendas.
Las familias reiteraron su llamado a las autoridades para garantizar condiciones de seguridad y evitar que más habitantes tengan que abandonar sus hogares por temor a nuevas agresiones.
JCSC
