Cuando se piensa en cocina mexicana, los tamales son una de las primeras imágenes que vienen a la mente. Su aroma al abrir la hoja de maíz, el vapor que escapa de la olla y el primer bocado suave y calientito evocan recuerdos que trascienden generaciones. Son más que comida: son ritual.
Presente en festividades como la Candelaria, las posadas, Día de Muertos y hasta en desayunos de domingo, el tamal es símbolo de comunidad. Su preparación requiere tiempo, manos y paciencia, por eso casi siempre involucra a la familia reunida alrededor de una mesa: deshojando, untando, riendo, compartiendo.
De origen prehispánico, el nombre «tamal» proviene del náhuatl tamalli, que significa «envuelto». Y eso es justo lo que son: un envoltorio de masa que guarda sabores que pueden ir del mole al dulce, del rajas con queso al pollo en salsa verde. Cada región del país tiene su estilo, su hoja y su sazón.
Receta tradicional de tamales verdes con pollo
Ingredientes (para 20 tamales aprox.):
🔹 Para la masa:
-
1 kg de masa de maíz nixtamalizado
-
250 g de manteca de cerdo (puede sustituirse con aceite vegetal)
-
1 cda de polvo para hornear
-
Caldo de pollo (el necesario)
-
Sal al gusto
🔹 Para el relleno:
-
500 g de pechuga de pollo cocida y deshebrada
-
6 tomates verdes
-
2 chiles serranos (ajustar al gusto)
-
1 diente de ajo
-
1/4 de cebolla
-
Sal al gusto
🔹 Otros:
-
20 hojas de maíz secas (remojadas en agua caliente 1 hora antes)
-
Vaporera o tamalera
Preparación:
-
La masa: Acrema la manteca hasta que esponje. Mezcla con la masa, sal y polvo para hornear. Agrega poco a poco caldo de pollo hasta que la masa esté suave. Sabrás que está lista cuando una bolita flote en agua.
-
La salsa: Asa los tomates, chiles, ajo y cebolla. Licúa con sal y sofríe en una cazuela con un poco de aceite hasta que espese. Agrega el pollo y cocina 10 minutos.
-
Formar los tamales: Unta una porción de masa sobre la hoja de maíz (en el centro), agrega una cucharada de relleno y cierra doblando los lados y luego la parte inferior.
-
Cocción: Coloca en una vaporera con agua hirviendo y cocina al vapor durante 1 hora y media o hasta que se despeguen fácilmente de la hoja.
Más que comida, un legado
En México, hacer tamales es compartir. Desde quien vende en la esquina con una olla humeante hasta las abuelas que madrugan cada febrero, el tamal ha resistido modas, colonizaciones y dietas.
“Cada tamal que preparo tiene una parte de mi madre y de mi abuela”, dice Doña Ernestina, cocinera tradicional de Puebla. “Es como si sus manos también lo amasaran conmigo”.
Y así, envueltos en hojas, los tamales también envuelven historias. Son ese tipo de platillo que no se cocina con prisa, sino con alma.
TE PUEDE INTERESAR: Comida ligera, alma contenta: tres recetas fáciles para cuidar tu cuerpo
KCQ

