Las autoridades colombianas continúan atendiendo a las familias afectadas por el terremoto de magnitud 7.4, mientras avanzan las labores humanitarias en las ciudades más golpeadas por la emergencia.
En Pereira, además de asistir a la población, los equipos de emergencia brindan atención a mascotas heridas y distribuyen alimento donado para animales. Habitantes de la zona siguen compartiendo testimonios del desastre, como el de Claudia Galeano, quien perdió su vivienda y relató que su padre fue rescatado con vida de entre los escombros, aunque posteriormente falleció en un hospital.
En Bogotá, miles de ciudadanos han acudido al estadio El Campín para donar alimentos, ropa, cobijas, medicamentos y artículos de higiene, mientras cientos de voluntarios clasifican la ayuda que será enviada a las comunidades afectadas.
La tragedia representa además el primer gran desafío para el presidente Abelardo De La Espriella, quien asumió el cargo hace poco más de una semana y ahora deberá coordinar las tareas de atención y reconstrucción en medio de un escenario económico complicado por el déficit fiscal del país.
Como parte de los apoyos, el empresario Jaime Gilinski anunció una donación de 47.9 millones de dólares para la reconstrucción de hospitales y escuelas en Cali, mientras que la familia Santo Domingo informó previamente un aporte de 32 millones de dólares para contribuir a la recuperación de las zonas afectadas.
