El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, firmó este martes 8 de septiembre un decreto para levantar la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego, una medida que había planteado durante su campaña presidencial.
Al anunciar la decisión, el mandatario argumentó que durante años las restricciones afectaron principalmente a ciudadanos que buscaban portar armas dentro del marco legal, mientras organizaciones criminales continuaron accediendo a armamento de manera ilícita.
Para justificar la medida, De La Espriella informó que entre el 1 de enero y el 3 de septiembre la Fuerza Pública colombiana incautó 15 mil 700 armas de fuego, de las cuales 14 mil 179 estarían relacionadas con la comisión de diferentes delitos.

De acuerdo con las cifras presentadas por el mandatario, 980 armas fueron vinculadas con disidencias, 551 con el Clan del Golfo y 339 con el ELN. Entre el armamento relacionado con las disidencias se contabilizaron además 380 fusiles y 65 morteros calibre 60 milímetros.
El presidente sostuvo que la nueva política busca otorgar garantías a quienes cumplan los requisitos establecidos por la legislación colombiana, mientras las fuerzas de seguridad concentran sus esfuerzos en retirar las armas ilegales utilizadas por grupos criminales.
El decreto modifica así la política de suspensión general de permisos, aunque el porte de armas continuará sujeto a autorizaciones, requisitos y controles establecidos por las autoridades colombianas.
JCSC

