Las abejas juegan un papel esencial en la conservación de los ecosistemas, y Chiapas es uno de los estados con mayor diversidad de especies nativas. En esta entidad se encuentran 32 de las 46 especies de abejas meliponas registradas en México, de las cuales 20 habitan en la región del Soconusco. Estas abejas sin aguijón son clave para la polinización y la producción de alimentos, pero enfrentan graves amenazas por causas principalmente humanas.
Aunque algunas especies ya se promueven mediante prácticas de meliponicultura, su población ha disminuido debido al uso intensivo de agroquímicos, el cambio climático, la pérdida de hábitats y los incendios forestales. Las altas temperaturas, la escasez de agua y la reducción en la floración dificultan su supervivencia, provocando incluso su migración a zonas urbanas, donde suelen ser eliminadas por desconocimiento.
Más del 75% de los alimentos dependen de la polinización, por lo que la desaparición de estas abejas nativas pone en riesgo la seguridad alimentaria y la regeneración de ecosistemas como selvas y bosques. Protegerlas no solo es una acción ambiental, sino una necesidad urgente para garantizar el equilibrio natural y la producción sostenible de alimentos.
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KCQ
