Un derrame de diésel registrado en el municipio de Jáltipan, Veracruz, provocó la contaminación del arroyo Chacalapa y derivó en la intervención de autoridades ambientales federales. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) identificaron el origen del combustible y confirmaron que no se encontraron fugas en instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Durante una inspección realizada el 15 de octubre, las dependencias localizaron el punto de origen en un pozo de exploración de salmuera perteneciente a la planta de sal de Petroquímica Mexicana de Vinilo (PMV) Minera. De acuerdo con los resultados de la verificación, las lluvias provocaron que el diésel almacenado en el pozo se dispersara hacia los alrededores.
El combustible avanzó aproximadamente 350 metros hasta un cuerpo de agua intermitente y después recorrió otros 2.5 kilómetros hasta alcanzar el arroyo Chacalapa. Para evitar que la contaminación continuara extendiéndose, las autoridades federales y estatales instalaron barreras y cordones especiales para retener hidrocarburos, con los que lograron contener el escurrimiento.
Como consecuencia del incidente, la Profepa impuso una clausura parcial temporal al establecimiento y ordenó el taponamiento y reparación inmediata del pozo. También exigió la elaboración de un programa de remediación ambiental, que deberá ser evaluado por la dependencia, mientras la empresa realiza trabajos para recuperar el diésel derramado.
La Profepa y la ASEA señalaron que continuarán las inspecciones y la coordinación entre instituciones para esclarecer las circunstancias del derrame y determinar las responsabilidades correspondientes. Ambas dependencias reiteraron que durante las verificaciones no se detectaron derrames en la infraestructura de Pemex ubicada en la zona.
JCSC
