Un asentamiento maya hasta ahora desconocido fue localizado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) durante los trabajos relacionados con la construcción del Tren Maya de Carga, en las inmediaciones de la Terminal Multimodal de Progreso, Yucatán.
El sitio fue denominado K’oxol Ja’ II, expresión maya que puede traducirse como “agua de los moscos”, y está integrado por 21 monumentos y diversos rasgos naturales asociados. Aunque fue descubierto a mediados de 2025, las investigaciones permitieron determinar su relevancia y establecer medidas para conservarlo en el mismo lugar.
Con una extensión aproximada de 2 mil 257 metros cuadrados, los arqueólogos consideran que el asentamiento tuvo principalmente una función habitacional. Los vestigios corresponden a cimientos y elementos arquitectónicos de antiguas viviendas que permiten conocer más sobre la vida cotidiana de los mayas que no pertenecían a las élites.
Los estudios ubican su ocupación entre el Preclásico regional, aproximadamente desde el 400 a.C., y el Clásico Tardío, hasta alrededor del 900 d.C. Entre sus características destaca la cercanía con cuerpos de agua, incluido un cenote cuyo acceso habría sido modificado para facilitar el aprovechamiento del líquido.
La escasa presencia de cerámica también hace pensar que sus habitantes utilizaron numerosos utensilios elaborados con materiales perecederos. Hasta ahora tampoco se han localizado entierros humanos en las áreas estudiadas.
Para garantizar su preservación, los 21 monumentos fueron limpiados, sus muros restituidos y el área protegida con malla. El INAH y la Secretaría de la Defensa Nacional acordaron además establecer un polígono de protección que permita conservar K’oxol Ja’ II para futuras investigaciones.
TE PUEDE INTERESAR: Invierten más de 102 mdp en Izamal
FFO
