La presión de Estados Unidos para reducir su dependencia tecnológica de China, junto con los aranceles aplicados por el gobierno de Claudia Sheinbaum, está generando nuevas oportunidades para la industria automotriz mexicana.
Representantes del sector señalaron que el aumento en el costo de insumos asiáticos ha impulsado la búsqueda de proveedores nacionales, especialmente para materias primas, materiales y productos de mantenimiento.
Gabriel Padilla, director de la Industria Nacional de Autopartes (INA), explicó que México ya es un componente indispensable de la cadena automotriz de Norteamérica, pero enfrenta el reto de fortalecer a los proveedores Tier 2 y Tier 3, donde se concentran materiales, semiconductores y procesos especializados.
Actualmente, alrededor del 60% de los proveedores se concentra en Tier 1, 31% en Tier 2 y 8% en Tier 3, por lo que existen áreas que requieren mayor desarrollo.
René Mendoza, de la Cadena de Proveedores de la Industria en México (CAPIM), destacó que la reconfiguración de las cadenas globales de suministro puede favorecer al país, aunque la oportunidad no consiste en fabricar todo localmente, sino en reducir brechas en contenido regional, resiliencia y tecnología.
Entre los sectores con potencial de inversión mencionó materiales químicos, componentes electrónicos, software, ingeniería y procesos especializados.
