• Suscríbete y recibe todas las noticias
  • Anúnciate con nosotros
  • Directorio
miércoles 23 septiembre, 2026
Ahora Noticias
  • Nacional
    • Campeche
    • CDMX
    • Chiapas
    • Oaxaca
    • Quintana Roo
    • Tabasco
    • Veracruz
    • Yucatán
  • Internacional
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Ahora+
  • Opinión
  • Edición Digital
No Result
View All Result
  • Nacional
    • Campeche
    • CDMX
    • Chiapas
    • Oaxaca
    • Quintana Roo
    • Tabasco
    • Veracruz
    • Yucatán
  • Internacional
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Ahora+
  • Opinión
  • Edición Digital
No Result
View All Result
Ahora Noticias
No Result
View All Result
Home Opinión

EL IMPERIO DEL AGUA

by Ahora Noticias
septiembre 23, 2026
in Opinión
0

Me pregunto dónde quedó aquella personalidad ribereña que tenía Villahermosa, la de las fotos viejas. Como Macondo, perdió su inocencia y parte de su originalidad con el paso del tiempo y la llegada de la modernidad. La relación de la ciudad con el río es reflejo de su alma porque, hay que aceptarlo, aquí hay agua por todos lados, pero su personalidad nació junto al río.

La Villahermosa ribereña se ha ido perdiendo en el tiempo. La magia del río derivó en un obstáculo evitado por puentes y en una amenaza contenida con diques.

El río dejó de ser la arteria principal de la ciudad y su conexión con el entorno. Dejamos de verlo pasar y, conforme nos fuimos distanciando, aquella zona también se fue secando, perdiendo actividad y vida. Nuestra relación cotidiana con el Grijalva terminó reducida, paradójicamente, a tomar de él parte del agua que necesitamos y devolverle una porción de nuestros desechos.

Es una historia de amor con uno que otro malentendido que terminó en separación.

Yo creo que todavía hay tiempo y formas de recuperar esa relación.

Y traigo muy presente este pensamiento por el anuncio de que se intervendrá nuevamente el malecón. Una obra pública reciente que ahora pretende modificarse para incorporar estacionamientos y donde incluso se ha puesto en discusión la ciclovía.

Desgraciadamente parece que volvemos al mismo esquema: una solución anunciada antes de conocer suficientemente el problema que pretende resolver.

En esta profesión uno sabe lo difícil que es tener una segunda oportunidad para intervenir una obra pública recién construida. Si, a pesar de todo, existe la decisión de hacerlo, quizá valga la pena aprovecharla para pensar algo más que unos cajones de estacionamiento. Tenemos enfrente uno de los espacios más simbólicos de Villahermosa y, todavía más importante, la posibilidad de recuperar el contacto entre la ciudad y el río.

Es el momento de creer que podemos hacerlo y, de paso, devolverle el alma a todo ese sector que hoy queremos presumir con el programa Barrio Mágico.

Imaginen que Paseo Tabasco desembocara en un malecón que nos devolviera a la Villahermosa ribereña. Que desde el antiguo cine Sheba hasta el mercado Pino Suárez la calle del malecón dejara de ser una vialidad y se convirtiera en una gran plaza peatonal junto al río.

Imagino los edificios que hoy miran al Grijalva abriéndose hacia esa plaza. Los hoteles, los restaurantes, los comercios, las terrazas y las ferias desde Paseo Tabasco hasta el mercado. La calle ya no separaría a los edificios del agua: sería el espacio que los une. Una plaza-muelle arbolada para caminar, comer, encontrarse o simplemente sentarse a ver pasar el río.

Y ya me quiero imaginar otra vez la grandiosidad de los desfiles de barcos alegóricos y las carreras de lanchas. No necesariamente como eran, sino como podrían volver a ser.

Hacia el sur, esa plaza podría continuar hasta el CICOM y el Teatro Esperanza Iris, conectando la zona cultural ribereña con la comercial. Hacia el norte, encontrarse con el nuevo malecón que formará parte del proyecto del nuevo centro de convenciones.

No tendrían por qué ser proyectos aislados.

El malecón histórico y el nuevo podrían pertenecer a un mismo recorrido por tierra y también por agua.

Imagino el río como un camino, con embarcaciones navegando de malecón a malecón, abrazando a la ciudad.

En primavera el recorrido sería embriagador. Desde el nuevo centro de convenciones, bajo hileras de macuilíes y guayacanes flanqueando Paseo Tabasco; pasando por el parque Tomás Garrido y el Parque Museo La Venta. Imagino las fuentes danzantes nuevamente en la laguna y al Caballito regresando frente a la Catedral para volver a ser postal y orgullo tabasqueño, y rematar con la Fuente de los Pescadores al llegar al río.

Imagino los programas culturales de fin de semana, las ferias, los niños, los corredores, los turistas y los atardeceres caminando junto al Grijalva, contemplando el espejo de agua.

Tal vez estoy romanceando demasiado con la ciudad.

Pero para imaginarla diferente hay que permitirse hacerlo.

Las grandes ciudades no son necesariamente aquellas que abandonaron su pasado para alcanzar la modernidad. Muchas de las que admiramos encontraron precisamente ahí parte de su valor: evolucionaron recuperando aquello que las hacía distintas sin renunciar a seguir siendo contemporáneas.

Una intervención así no terminaría en el malecón: podría detonar toda la zona y ayudar a Villahermosa a dejar de mirarse solo en el espejo del petróleo para reconocerse, por fin, en sus propias raíces.

Porque si queremos llenar ese nuevo centro de convenciones y hacer más atractiva nuestra ciudad para visitar, invertir o vivir en ella, tendremos que ofrecer algo más que un edificio nuevo.

Tendremos que ofrecer una ciudad a la altura.

Son este tipo de intervenciones las que pueden detonar el renacimiento de sectores completos. Y pensar en algo así cuando la economía atraviesa dificultades puede parecer un despropósito. Yo creo que no necesariamente lo es.

Tampoco es una posición banal ni exclusivamente estética.

Claro que pretende devolver belleza a la ciudad. También orgullo, pertenencia y el simple placer de disfrutarla. Como si eso fuera poca cosa.

Una ciudad que vuelve a ser atractiva invita a caminarla, visitarla, permanecer en ella, invertir y regresar. La belleza puede convertirse entonces en actividad, la actividad en valor y el valor en una nueva manera de mirar nuestra propia ciudad.

Por supuesto, todo esto no es un proyecto.

Es una idea.

Después habrá que estudiar movilidad, hidráulica, impacto ambiental, seguridad, accesibilidad, estacionamientos, transporte público, costos, operación y mantenimiento. Habrá que escuchar a quienes viven y trabajan ahí, cumplir leyes y reglamentos y determinar qué es realmente posible. Algunas de estas ideas sobrevivirán al análisis y otras seguramente tendrán que cambiar.

Así debe ser.

Pero los estudios sirven para poner a prueba una visión, no para sustituir la falta de ella.

Tal vez sea mucho imaginar. Pero prefiero una visión amplia que una reducida a una ocurrencia.

Quizá durante años hemos llamado malecón a la orilla del río, cuando lo que nos falta es volver a convertirla en la orilla de la ciudad.

El Grijalva sigue ahí.

Somos nosotros los que nos alejamos.

¿Y tú, qué te imaginas?

Por: Rudy Lara

Previous Post

Avalan reforma contra la doble nacionalidad en aspirantes a gobernaturas y presidencias

Ahora Noticias

No Result
View All Result

Entradas recientes

  • EL IMPERIO DEL AGUA
  • Avalan reforma contra la doble nacionalidad en aspirantes a gobernaturas y presidencias
  • Trenes hacia Pachuca y Querétaro podrían comenzar a operar en 2027; presentan avances de la red ferroviaria
  • México se sube al tren: Sheinbaum proyecta 2 mil 400 km de nuevas vías
  • Polo baja a categoría 4, pero sigue siendo un huracán peligroso
Facebook Twitter Instagram Youtube TikTok

Balboa 407 Col. Portales Norte C.P 03300 Alcaldía Benito Juárez Ciudad de México
Derechos Reservados © 2026 [email protected] .

No Result
View All Result
  • Nacional
    • Campeche
    • CDMX
    • Chiapas
    • Oaxaca
    • Quintana Roo
    • Tabasco
    • Veracruz
    • Yucatán
  • Internacional
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Ahora+
  • Opinión
  • Edición Digital

Balboa 407 Col. Portales Norte C.P 03300 Alcaldía Benito Juárez Ciudad de México
Derechos Reservados © 2026 [email protected] .