El financiamiento bancario para la adquisición de vivienda atraviesa una etapa de contracción en Quintana Roo, donde el índice de morosidad hipotecaria alcanzó el 5.45 por ciento, por encima del promedio nacional de 3.20 por ciento. Esta diferencia coloca a la entidad con un nivel de cartera vencida 70 por ciento superior al registrado en el país, de acuerdo con información presentada por representantes del sector bancario.
Entre enero y agosto de 2026, las instituciones financieras concedieron 2 mil 671 préstamos hipotecarios en el estado, equivalentes a 6 mil 593 millones de pesos. El monto representa una reducción anual del 7 por ciento, en contraste con el comportamiento nacional, donde se colocaron 72 mil 479 créditos por 185 mil millones de pesos, con un crecimiento nominal del 4 por ciento.
Enrique Margain Pittman, directivo de Banca Mifel y copresidente de la Comisión de Crédito de la Asociación de Bancos de México, explicó que parte de esta situación responde a la acumulación de viviendas disponibles en municipios como Tulum. Después de varios años de expansión inmobiliaria, la sobreoferta ha limitado nuevos proyectos de construcción y reducido la demanda de financiamiento hipotecario, mientras los bancos mantienen criterios de otorgamiento más cautelosos.
Por otra parte, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) presentó un comportamiento distinto, al colocar 12 mil 269 créditos por 9 mil 176 millones de pesos durante el mismo periodo, con un incremento del 26.9 por ciento. Esta diferencia evidencia una mayor participación del financiamiento público para vivienda de interés social, en un mercado inmobiliario que continúa ajustándose a las condiciones de oferta y demanda.
JCSC
