La reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas podría acelerar una transformación tecnológica en los hoteles de Cancún y Riviera Maya, donde tareas que actualmente requieren una importante cantidad de personal comenzarían a apoyarse cada vez más en automatización y robótica.
Ángel Gerardo Dzib Flores, presidente del IMEF Quintana Roo, explicó que el ajuste previsto a partir de 2027 implicará una reducción de dos horas por año hasta 2030. Para mantener sus operaciones, los hoteles tendrían que reorganizar turnos, ampliar sus plantillas o invertir en nuevas tecnologías.
¿Qué tareas podrían automatizarse?
El cambio podría sentirse especialmente en complejos de gran tamaño que operan con 500 trabajadores o más. De acuerdo con el organismo, áreas como reservaciones, atención al cliente, mercadotecnia, facturación y limpieza tienen potencial para incorporar más herramientas automatizadas.
El IMEF anticipa una mayor presencia de asistentes virtuales y robots de servicio, principalmente para la limpieza de áreas comunes, entrega de amenidades y diferentes actividades de soporte administrativo.
La reducción de horas también representaría mayores costos laborales y tecnológicos para las empresas. A esto se sumaría la necesidad de modernizar sistemas de asistencia y gestión de personal para llevar un registro en tiempo real de las jornadas y acreditar el cumplimiento de las nuevas disposiciones laborales.
Para la hotelería del Caribe mexicano, el IMEF considera que los ingresos en dólares podrían amortiguar parcialmente el incremento de costos en determinados escenarios cambiarios, aunque advierte que esto no sería suficiente para compensar completamente el gasto adicional en nómina y tecnología.
JCSC
