La violencia de colonos israelíes contra agricultores palestinos en Cisjordania provocó una nueva controversia internacional, luego de que la fotoperiodista estadounidense Heidi Levine, colaboradora de The Washington Post, fuera brutalmente golpeada mientras documentaba los ataques. Ante lo ocurrido, el presidente de Israel, Isaac Herzog, ofreció una disculpa este sábado 17 de octubre.
La agresión ocurrió en la localidad palestina de Abu Falah, durante la temporada anual de recolección de aceitunas. Levine relató que fue atacada por decenas de hombres encapuchados, quienes la golpearon y patearon pese a que portaba equipo de protección y estaba identificada como integrante de la prensa. La periodista tuvo que recibir atención hospitalaria por las lesiones sufridas.
El pronunciamiento de Herzog se produjo después de que exresponsables del Mossad, del Ejército israelí y del servicio de seguridad Shin Bet expresaran su indignación por el ataque. La agresión también generó condenas de organizaciones y representantes del sector periodístico, que exigieron investigar los hechos y garantizar la seguridad de quienes realizan labores informativas.
En contraste, el primer ministro Benjamin Netanyahu puso en duda las circunstancias denunciadas, al considerar que las acusaciones debían sustentarse con pruebas. Su postura generó cuestionamientos en medio de las denuncias por el incremento de agresiones cometidas por colonos israelíes contra comunidades palestinas y periodistas en Cisjordania.
El caso vuelve a poner bajo atención internacional los riesgos que enfrentan los comunicadores en territorios ocupados, particularmente durante la cosecha de aceitunas, una actividad fundamental para la economía de numerosas familias palestinas. Las autoridades israelíes informaron que el incidente sería investigado, mientras continúan los llamados para esclarecer responsabilidades.
