En medio de las protestas de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dejó claro que la prioridad de su gobierno es solucionar las demandas laborales y mejorar los servicios médicos, antes de considerar una posible salida de Zoé Robledo de la dirección general del organismo.
Durante una visita a Mérida, Yucatán, este sábado 17 de octubre, la mandataria fue cuestionada sobre la continuidad del funcionario, luego de varios días de movilizaciones del personal del IMSS. En respuesta, señaló que las inconformidades salariales y las peticiones de los médicos deben atenderse, por lo que su administración trabaja en alternativas para resolverlas.
Sheinbaum también reconoció que los procedimientos administrativos representan un obstáculo para la atención hospitalaria, particularmente en la distribución de medicamentos. Explicó que, aunque existen insumos adquiridos y almacenados, estos no siempre llegan oportunamente a las unidades médicas, situación que obliga a simplificar los trámites internos.
Como parte de las acciones para identificar las principales deficiencias del sistema de salud, la presidenta realiza recorridos por hospitales del IMSS-Bienestar, donde sostiene encuentros con directivos, médicos y pacientes. Estas visitas buscan conocer directamente las necesidades de cada unidad y plantear soluciones junto con el gabinete de salud.
La mandataria reiteró que garantizar medicamentos, procedimientos quirúrgicos y atención médica oportuna debe estar por encima de los procesos burocráticos. Mientras continúan las manifestaciones de trabajadores que reclaman mejores condiciones laborales, el Gobierno federal mantiene como prioridad atender sus demandas y fortalecer el funcionamiento de los hospitales públicos.
